Seis meses después de su fichaje por el Liverpool se confirman todas mis sospechas... Torres es un futbolista fuera de serie. Ya lo era en el Atlético, pero con un problema, estaba rodeado de zoquetes. Es ventajista, pero yo ya lo decía hace muchos años.
Me duelen los oídos de escuchar a gente decir que es un jugador de medio pelo, que en un grande se iba a comer los mocos, que destacaba en el Atlético porque estaba en un equipucho y que en el país de los ciegos el tuerto es el rey...
Bueno, pues seis meses después y 16 goles más tarde, ya no oigo a tanta gente. Para ser exactos, ya no oigo a nadie. El 'debate Torres' ha desaparecido por completo. Los que le criticaban se tapan y rezan para que no le pase nada de aquí a final de temporada y que pueda estar en la Eurocopa con España.
Torres es un crack y lo está demostrando en un equipo como el Liverpool, un club en el que hay que ser muy bueno para que The Kop, probablemente la afición más mítica de Inglaterra, te dedique una canción nada más llegar y te adore como lo hacen con él.

Me hubiera gustado que el Niño (nada de The Kid) hubiera llegado a jugar la Champions de rojiblanco y que hubiese ganado algún título con el Atlético, pero no puedo negar que desde que se ha ido ya tengo un motivo más por el que alegrarme el fin de semana... las victorias del Liverpool.
Ya que el Atlético y el Milan me dan las alegrías justitas (y eso que este año no me puedo quejar de lo que están haciendo Aguirre y los suyos excepto contra el Madrid), ahora puedo buscar también entre los resultados de la Premier para ver si Fernando ha marcado algún chicharro... Ojalá gane la Champions con los reds...
AQUÍ TENÉIS LOS QUINCE PRIMEROS GOLES DE TORRES CON EL LIVERPOOL... POR SI ALGUNO NO ME CREE.
http://www.youtube.com/watch?v=NrF3Ohv9wtQ
IVY
miércoles, 23 de enero de 2008
¿Quién dijo que Torres era malo?
Nochevieja... Más vale tarde que nunca
La verdad es que llevo un par de meses en los que no me da tiempo a hacer nada... ¡Cómo se nota que cuando estaba escayolado tenía tiempo libre para colgar cosas en el blog y ahora no!
En fin, voy a dejar de lamentarme y, como digo en el título, os voy a dar una buena ración de Nochevieja 07-08.
Si soy sincero, hacía varias nocheviejas que no me lo pasaba tan bien. En casa de Garri me descojoné, y creo que no fui el único. Hubo momentos brutales: ver a Piru vestido de Vikingo (todo un culé como él) y sin darse cuenta; los múltiples Bartolos, las bonitas corbatas que Wein tiene colgadas en el armario y que de vez en cuando le da por ponérselas ¡¡¡y para ir a trabajar!!!; ese amigo tan charlatán y con una conversación tan animada como el que vino aquel día; Reglerito y su tono de voz angelical; el culo de Juan y mi entrada triunfal (esos dos ya son clásicos que perduran en el tiempo)... Pero lo mejor fue que no pasamos ni un minuto en la cola de Santo Domingo esperando un taxi a las ocho de la mañana. Eso no se paga con dinero. El resto, que son la copas que nos tomamos por la noche, sí.
Aquí os dejo unas cuantas fotos para que rememoréis aquel día unos, y para que os partáis el culo y os avergoncéis los otros.



martes, 8 de enero de 2008
Bajando al Moro
Este año me tocó celebrar mi 26 cumpleaños (todos nos hacemos mayores) cruzando el estrecho. Sí, sí, en el estrecho. Lo hice en ferry de camino a Tetuán (ciudad situada al norte de Marruecos). Para ser más exactos, en mi viaje a Tetuán con escalas en Málaga, Algeciras y Tánger. Digamos que fue una pequeña odisea. Nada comparado con la vuelta (tardamos sólo 27 horas, mariscada y copas en Ceuta incluidas). El motivo de mi odisea en Tetuán era una misión benéfica de la fundación del Atlético. Fuimos allí a cubrir el evento. Consistía en firmar un acuerdo con el Atlético Tetuán (por supuesto, conseguí su camiseta) para crear una escuela para que chavales que están en la calle sean educados en el ámbito del deporte. Además, aprovecharon para realizar varias visitas a lugares que te dejan con la boca abierta y pensando en la suerte que tienes por haber nacido donde has nacido y rodeado de una familia, unos amigos… En la Asociación Hanan vimos cómo día a día casi medio millar de chavales luchan por su superar sus deficiencias psíquicas, físicas y sensoriales. Más tarde, en un orfanato pudimos comprobar la ilusión que le hace a los niños marroquíes recibir cualquier regalo. Les da igual un coche de juguete, un lápiz, una camiseta, un pin… Se les ilumina la cara. Pero no me quiero poner sentimental. Simplemente, hay que verlo y vivirlo. En cuanto a turismo y vacaciones, lo justito (aunque muchos sigan empeñados en lo contrario). Vimos la medina antigua de Tetuán, que impresiona por sus callejuelas, sus puestos de vendedores de todo lo que se os pueda ocurrir, por la gente que se agolpa para ofrecer al turismo todo tipo de alfombras, hierbas para hacer té, artesanía… La vida allí es de otra manera. Pero casi se me ha olvidado en el viaje de vuelta. Fueron 27 horas que estaban más que cantadas. Nuestra agenda estaba tan apretada que no llegábamos al ferry ni por asomo. Yo, odio decirlo, pero lo advertí con tiempo para que los de la organización reaccionaran. Pero no lo hicieron y nos tocó pasar la noche en Ceuta. No puedo decir que no lo aprovecháramos porque nos metimos entre pecho y espalda una mariscada curiosa a costa del Atlético Tetuán. Después unas copas en un par de garitos bastante animados. Al día siguiente, madrugón (yo ni siquiera dormí) para conocer la noticia de que no salían ferrys por el mal estado del mar. Así, varias horas después, lograron fletar un helicóptero para que voláramos a Málaga y de allí, a Madrid. Tuvieron suerte los de la Fundación de topar con un grupo de periodistas que iba con buen rollo. Si llegan a viajar otros que yo me sé, se monta allí la mundial. Nosotros (Chema, Gema, Chus, Vinca, Dani (merece un post aparte que algún día escribiré) y un servidor) íbamos en son de paz, aunque confieso que estuve a punto de explotar en varias ocasiones y pirarme por mi cuenta a Tánger a coger un avión cuando no nos daban una solución para volver. Pero es que me veía allí celebrando la fiesta del cordero en vez de la nochebuena. Y con celebrar en África mi cumpleaños ya tuve bastante…


















