Capítulo 4.
Marchando un variado de fotos
Llevaba varios días sin colgar nada. Lo sé. Pero es que he tenido que currar un montón y, además, con el viaje a Monterrey (abajo veréis fotos del hotel, que es lo más hortera que me he echado a la cara), no he tenido demasiado tiempo. En mi descargo tengo que decir que el otro día tenía preparado un post con varias fotos y una historieta que me dio error justo al final y lo perdí todo. Luego ya me dio pereza volver a empezar.
Para compensar estos días de ausencia os haré un resumen de lo que ha ido pasando.
El dolor de estómago es historia. Moktezuma debía ser un mariconazo porque yo le derroté en apenas 24 horas. También es cierto que comer diez días en México no es como hacerlo en España. Digamos que aquí la comida es un poco más pesada y mucho más picante.
Una vez que el estado de salud es óptimo, os comento el tema deportivo. Desde la última vez que pasé por aquí hemos jugado dos partidos. Contra el Cruz Azul, que derivó en una noche de copas con Cerezo y compañía (el partido fue una castaña, pero conseguí la camiseta) y contra los Tigres en Monterrey, que también trajo consigo una noche de copas que se alargó hasta casi el día siguiente. No lo pasamos mal, pero la falta de sueño se hizo patente el domingo, cuando visitamos en plan guiris las pirámides de Teothiuacán. Impresionantes. A mí estas cosas ya sabéis que me gustan (siempre me gustaron las películas de Indiana Jones), pero es que e flipante pensar cómo hicieron semejantes mamotretos hace más de 2.000 años. Nos contaron una historia de que si los extraterrestres y no sé qué... Sea como fuere, merece la pena la excursión (Luiki, aquí no hay tranvía, era demasiado pronto cuando construyeron la ciudad, aunque seguro que pensaron en ponerlo, tú tranquilo).
Y poco más os puedo contar, que empieza a faltar la gasolina, que la gente (yo incluido) empieza a estar un poco cansada de tanto autobús, de ir para acá y para allá todo el día... pero, por lo menos en mi caso, sarna con gusto no pica. ¿Quién me lo habría dicho hace 10 años?
Por cierto, nada de esto sería posible sin la inestimable colaboración de María desde Madrid, que se está encargando de la obra del Escorial ella solita. Te lo he dicho muchas veces, pero que todo el mundo sepa que eres la mejor. Bueno, ya lo saben, pero yo lo digo y punto.
Y ahora, sin más discursos, os dejo con el viaje en imágenes.
El estadio Universitario de los Tigres de Monterrey.
Yo, haciendo el imbécil con un sombrero mexicano.
Una autofoto con la pirámide del sol de fondo. No me quedó nada mal.
La pirámide del sol, con un motivo muy chicano.
Cómo mola el tuneo que le hacen aquí a los coches. Jejeje.
Más hotel hortera. La habitación era tan grande como fea. Ya sé lo que no quiero en mi casa.
Las cortinas de la bañera son geniales. ¿Estamos seguros de que queremos mampara? La presentación, al más puro estilo yankee, de la camiseta del Cruz Azul. Ya la tengo en la maleta.
Los embajadores rojiblancos, en la embajada de España en México.
A eso le llamo yo aprovechar bien el espacio en un taxi. Si la abrís, lo veréis mejor.
Seis tolis en el monumento de la revolución.
Como véis, el jacuzzi no es gran cosa, pero nos reimos un rato. No he vuelto, a ver si hoy me paso un rato.
Aquí curramos todos los días. Al fondo están los jugadores entrenando.
Y para terminar, un vídeo desde la pirámide de la luna, a la del sol no nos dejaron subir.
IVY






